lunes, 20 de febrero de 2017

Araucanía; 2017.




Araucanía; 2017.

En ocho días mas se inicia marzo, mes que marca el comienzo del año, posiblemente, mas relevante para La Araucanía.
El Consejo Asesor Presidencial emitió su Informe final.
El día 26 de enero publiqué un artículo en que analizo este informe.
Tomando como respaldo este informe se iniciará una ofensiva para generar los instrumentos legales que éste propone.
Debamos tener conciencia que la fuente de las proposiciones está fundamentado en el “Informe de Verdad Histórica y Nuevo Trato” y en el pensamiento de los mismos que influyeron en forma determinante en la negación de legislaciones vigentes y en fallos judiciales ejecutoriados sustituyéndolos por las postulados de dicho informe que no tiene valor jurídico alguno.
Por esto reitero parte de mis criticas a la Comisión Presidencial.
jba  


Análisis
Informe final consejo asesora presidencial

El día martes recién pasado bajé el informe del Consejo.
Mi intención era poder analizarlo completo dada la importancia que reviste para La Araucanía y para el país.
Al iniciar la lectura se introduce una presentación del Sr. Héctor Vargas, Obispo de la Iglesia Católica.
Al leer esta presentación concluí, rápidamente, que este informe tenía un claro sesgo ideológico; que estaba destinado a validar los contenidos y falsedades del “Informe de Verdad Histórica y Nuevo Trato”
Desde luego al describir las fuentes que respaldan el Informe  de la Comisión presidencial todas están centradas en las aseveraciones, mañosamente inventadas.
Al estudiar la literatura que respalda las conclusiones se me confirmó absolutamente lo anterior, las obras del antropólogo José Bengoa y de José Aylwin O. predominan entre los documentos que respaldan el Informe, los mismos que redactaron el Informe de Verdad Histórica y Nuevo Trato.
En la Comisión encargada de la Historia de la situación en la zona no se estudió la ley de 4 de diciembre de 1866, mas que importante, indispensable, para entender el proceso que se ha vivido ya que esta ley generó los Títulos de Merced y definió los terrenos baldíos, que dieron origen a los remates de tierras que son el sustento jurídico de los títulos de dominio de los agricultores de la región.
No solo esto, no se menciona el DL 2.568, que dividió las propiedades del los Títulos de Merced, entregando, con sentencias judiciales, estos títulos a los comuneros de títulos de propiedad individual, hasta ese momento indivisa. Tampoco se refiere al acta del Consejo Nacional de CONADI de 27  de agosto de 1999, que destroza el concepto de “tierras ancestrales”, (tan grato para Bengoa), es decir de investigación histórica, nada.
En este Blog escribí un artículo “Falsedad Histórica; base para Políticas Públicas” (sugiero leerlo)
¿Se puede, seriamente, emitir un informe de una Comisión Presidencial que prescinda de estos fundamentales documentos históricos y jurídicos? Es, por decir lo menos una liviandad intolerable salvo, claro está, que haya un ocultamiento consciente de la verdad

Transcribo párrafos del Informe en análisis:

<<Los índices de pobreza, escaso desarrollo y violencia creciente que se observan en la Región de la Araucanía, así como los cambios que enfrenta la Región en el ámbito productivo y el tema del reconocimiento y reparación de los pueblos indígenas, han obligado a los últimos gobiernos a buscar soluciones conducentes a superar estos problemas estructurales de la Región. En este sentido cabe destacar>>:
(La comisión confunde efectos con causas, la causa de “la pobreza, escaso desarrollo y de la violencia, es la acción sediciosa de los indigenistas organizados para causar terror)
a) La Comisión Especial de Pueblos Indígenas (CEPI) del año 1990,

b) La Ley N°19.523 del año 1993 que establece normas sobre protección, fomento y desarrollo de los indígenas y creó la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena,
c) Los llamados diálogos comunales del año 1999,
d) El Programa de Desarrollo Integral de las Comunidades Indígenas (Programa  Orígenes) 
e)  La  creación  en  el  año  2002  de  la  Comisión  de  Verdad Histórica y Nuevo Trato (CVHNT) cuyas conclusiones fueron la base para la Política de Nuevo Trato del año 2004,
f) La política indígena Re-conocer: Pacto Social por la Multiculturalidad” del año 2008 mismo año en el que fue ratificado el Convenio 169 de la OIT,
g) La política “Hacia un Nuevo Trato con Nuestros Pueblos Indígenas” del año 2012,
h) Los proyectos de ley que crean el Ministerio de Pueblos Indígenas y el Consejo Nacional junto con los Consejos de Pueblos Indígenas, ambos del año 2016, entre otras. >>
Todos y cada uno de estos documentos nacen del Informe de Verdad…al extremo que se puede afirmar que son partes de un mismo todo.
(Leer análisis completo en la entrada del día 26de enero)

Julio Bazán A.
20 de febrero, 2017.




sábado, 28 de enero de 2017

NO ES DE ORDEN PÚBLICO, ES DE SOBERANÍA NACIONAL.




LA SITUACIÓN EN EL SUR NO ES DE ORDEN PÚBLICO,
ES DE SOBERANÍA NACIONAL.

CONCLUSIÓN (del libro” ¿Es Mapuche el Conflicto?  Editorial Maye, junio de 2011)
Este libro comienza con una pregunta: ¿Es mapuche el Conflicto?
Parece más que conveniente, indispensable, dar una contestación a esta cuestión.
Lo primero es afirmar categóricamente que en la Araucanía hay un conflicto, un gran conflicto que ha sembrado el terror en los habitantes de la zona. Un conflicto que los sucesivos gobiernos no han podido resolver en los años transcurridos desde 1989. Y que hay un problema de pobreza campesina de enormes proporciones. Un problema que tiene que ver con la incapacidad nacional de integración multisectorial.
El Conflicto en la Araucanía no es  Mapuche, no es de mapuches.
Hemos definido el universo que conforman los mapuche en Chile y en la Araucanía basados en las encuestas de población del INE. Hemos analizado la extensión, profundidad y vigencia de la “Cultura Mapuche”. También se ha mostrado la trayectoria del conflicto en base a la historia que ha quedado plasmada en la prensa, en los testimonios de agricultores, gremios, campesinos indígenas y no indígenas de la zona.
Ninguno de estos análisis nos lleva a concluir que los mapuche tienen un conflicto con el Estado chileno, como se demuestra en los estudios publicados por el Centro de Estudio Públicos, citados en este libro. Más aún en la contestación a las preguntas ¿Se siente Ud. mapuche, chileno o una mezcla de los dos? Las respuestas son:
 a) En el grupo de alta intensidad 72% se siente chileno.
b) En el grupo de media intensidad el 51% se siente chileno, un 48% se siente mapuche y chileno.
c) En el grupo de baja intensidad el 80% se siente mapuche y chileno.
 De todos los parámetros medidos se deduce un pueblo que se identifica con la chilenidad y sus instituciones.
¿Cuál es el fundamento, entonces, para hablar del “Conflicto Mapuche”?
El origen de la situación conflictiva se encuentra, en Chile, en las organizaciones de orientación marxista que promovieron los partidos correspondientes de esta tendencia para oponerse al Régimen Militar. Luego, con entusiasmo, se unieron los democratacristianos con su comunitarismo utópico. El campo estaba  preparado para la siembra. Fuera de Chile, en Organizaciones Europeas, de EEUU y Canadá sin finalidades claras, vinculadas con gobiernos cuyos finas tampoco se conocen.
Paralelamente, en la década de los ochenta del siglo pasado se produjo un movimiento indigenista creciente y sumamente agresivo en el ámbito internacional. Fue  el abono para la siembra.
Al llegar al poder los partidos de la Concertación ya existían dirigentes indigenistas, algunos de ellos auténticamente indígenas, otros solamente agitadores izquierdistas. Por otra parte intelectuales de izquierda se dedicaban a descalificar lo que llamaron “historia oficial”, dándose a la tarea de escribir historias de los mapuche, que se sustentan en narraciones de ancianos y análisis antropológicos, de dudosa seriedad científica.
En este ambiente el Presidente Aylwin promueve y promulga la ley 19.253 que parte de supuestos indigenistas y que, una vez promulgada, genera y exacerba aspiraciones imposibles de cumplir. Esta ley, como se ha demostrado, se enlaza con el Convenio OIT 169, y otras disposiciones legales y administrativas, ha sido la creación izquierdista para realizar acciones reivindicativas de tierras y de objetivos políticos como la autonomía de los “pueblos originarios” que rayan en una desbocada demencia.
Hay un conflicto en el sur de Chile. Provocado por la irresponsabilidad de los políticos, por la instigación de los ideólogos indigenistas, por potencias extranjeras, por ONG internacionales cuyos propósitos no están claros y por la apetencia de tierras de personas a las que la ley les ha creado una institucionalidad que ha activado la violencia que las autoridades no han sabido o no han querido controlar.
Conflicto existe, pero no es mapuche.
“Conflicto Mapuche” es un buen titular de prensa, es identificatorio: es la contribución de la prensa a la agitación irresponsable.
Un problema grave existe, pero es el creado por la utilización de la pobreza de compatriotas desde la agitación inmisericorde; por el terrorismo al que se responde con temor y diálogos que desprestigian la autoridad del Estado.
Un problema existe, es el problema generado por la ideologización de unos y la irresponsabilidad para legislar de otros.
No les endosen a los naturales de estas  tierras acciones que no les son propias. No los engolosinen con “tierras ancestrales” que son una utopía de intelectuales añejándose en una lucha  de clases en que los indígenas son los oprimidos y los chilenos los opresores. O el botín de intereses extranjeros, como lo avizorara Cornelio Saavedra en 1870.
El respeto por la persona humana, que debe ser el principio y fundamento de toda política pública, debe guiar a los gobernantes para que los pobres salgan de la pobreza, para que los incultos accedan a la cultura de la información.
Que a nadie se le haga creer que su solución vital está encadenada a 5.5 hectáreas de tierras en razón de una supuesta cultura que solo los indigenistas buscan mantener o inventar porque les reporta enromes ventajas económicas y de todo orden. O al utópico, o sedicioso, dominio autónomo de la Araucanía.
El Conflicto no es Mapuche, es la utilización perversa de los mapuche por políticos que por la vía legislativa generaron condiciones para el conflicto, por los ideólogos izquierdistas y los activistas indigenistas, nacionales e internacionales, que hicieron uso de estas condiciones  para conseguir propósitos que, algunas veces se explicitan,  otras se ocultan, perdiéndose en la verborrea de sus patrocinadores y en los laberintos infranqueables de las ONG que apoyan a estos activistas. También por los gobiernos, incapaces de enfrentar este grave problema con el ejercicio de la  autoridad, que no es un privilegio, sino una responsabilidad ineludible.
Se dice por muchos que uno de los más graves problemas del futuro inmediato será el control sobre el  agua, nuestro sur tiene una de las mayores reservas de agua del mundo; el futuro próximo de la vida económica mundial, por otra parte,   está en la cuenca del Océano Pacífico, las costas de Chile, su borde costero, es una plataforma excepcional para generar enclaves para la pesquería y el comercio en el Pacífico.
El mundo está presenciando nuevas formas de imperialismo: sin control territorial directo, pero controlando a quienes tienen el poder sobre ciertos territorios. ¿Será Chile un objetivo de este nuevo imperialismo?  


jueves, 26 de enero de 2017

Análisis Informe final consejo asesora presidencial



Análisis
Informe final consejo asesora presidencial

El día martes recién pasado bajé el informe del Consejo.
Mi intención era poder analizarlo completo dada la importancia que reviste para La Araucanía y para el país.
Al iniciar la lectura se introduce una presentación del Sr. Héctor Vargas, Obispo de la Iglesia Católica.
Al leer esta presentación concluí, rápidamente, que este informe tenía un claro sesgo ideológico; que estaba destinado a validar los contenidos y falsedades del “Informe de Verdad Histórica y Nuevo Trato”
Desde luego al describir las fuentes que respaldan el Informe  de la Comisión presidencial todas están centradas en las aseveraciones, mañosamente inventadas.
Al estudiar la literatura que respalda las conclusiones se me confirmó absolutamente lo anterior, las obras del antropólogo José Bengoa y de José Aylwin O. predominan entre los documentos que respaldan el Informe, los mismos que redactaron el Informe de Verdad Histórica y Nuevo Trato.
En la Comisión encargada de la Historia de la situación en la zona no se estudió la ley de 4 de diciembre de 1866, mas que importante, indispensable, para entender el proceso que se ha vivido ya que esta ley generó los Títulos de Merced y definió los terrenos baldíos, que dieron origen a los remates de tierras que son el sustento jurídico de los títulos de dominio de los agricultores de la región.
No solo esto, no se menciona el DL 2.568, que dividió las propiedades del los Títulos de Merced, entregando, con sentencias judiciales, estos títulos a los comuneros de títulos de propiedad individual, hasta ese momento indivisa. Tampoco se refiere al acta del Consejo Nacional de CONADI de 27  de agosto de 1999, que destroza el concepto de “tierras ancestrales”, (tan grato para Bengoa), es decir de investigación histórica, nada.
En este Blog escribí un artículo “Falsedad Histórica; base para Políticas Públicas” (sugiero leerlo)
¿Se puede, seriamente, emitir un informe de una Comisión Presidencial que prescinda de estos fundamentales documentos históricos y jurídicos? Es, por decir lo menos una liviandad intolerable salvo, claro está, que haya un ocultamiento consciente de la verdad

Transcribo párrafos del Informe en análisis:

<<Los índices de pobreza, escaso desarrollo y violencia creciente que se observan en la Región de la Araucanía, así como los cambios que enfrenta la Región en el ámbito productivo y el tema del reconocimiento y reparación de los pueblos indígenas, han obligado a los últimos gobiernos a buscar soluciones conducentes a superar estos problemas estructurales de la Región. En este sentido cabe destacar: (La comisión confunde efectos con causas, la causa de “la pobreza, escaso desarrollo y de la violencia, es la acción sediciosa de los indigenistas organizados para causar terror)

a) La Comisión Especial de Pueblos Indígenas (CEPI) del año 1990,

b) La Ley N°19.523 del año 1993 que establece normas sobre protección, fomento y desarrollo de los indígenas y creó la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena,

c) Los llamados diálogos comunales del año 1999,

d) El Programa de Desarrollo Integral de las Comunidades Indígenas (Programa  Orígenes) 

e)  La  creación  en  el  año  2002  de  la  Comisión  de  Verdad Histórica y Nuevo Trato (CVHNT) cuyas conclusiones fueron la base para la Política de Nuevo Trato del año 2004,

f) La política indígena Re-conocer: Pacto Social por la Multiculturalidad” del año 2008 mismo año en el que fue ratificado el Convenio 169 de la OIT,

g) La política “Hacia un Nuevo Trato con Nuestros Pueblos Indígenas” del año 2012,

h) Los proyectos de ley que crean el Ministerio de Pueblos Indígenas y el Consejo Nacional junto con los Consejos de Pueblos Indígenas, ambos del año 2016, entre otras. >>
Todos y cada uno de estos documentos nacen del Informe de Verdad…al extremo que se puede afirmar que son partes de un mismo todo.

A continuación se enuncian estas 12 medidas principales:  

<<1)  Creación  de  la  Ley  Araucanía  que  contemple  los  aspectos  planteados  en  este informe que sean materia de ley>>.

<<2) Dictar una ley que crea un fondo de reparación a las víctimas de violencia en La Araucanía>>.

<<3)   Creación   de   una   comisión   de   reparación   de   víctimas   de   la   violencia   en   La Araucanía>>. 

<<4)  Dictar  un  nuevo  reglamento  que  regule  los  mecanismos  de  compra  de  tierras  del artículo 20 letra b) de la Ley Indígena>>.

<<5) Creación de una comisión especial de tierras indígenas>>.

<<6) Reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas>>.

<<7) Representación política especial de los pueblos indígenas en el Congreso Nacional>>.

<<8) Impulsar de manera urgente el Ministerio de Pueblos Indígenas.>>

<<9) Incorporar nuevos territorios de la Región de la Araucanía al programa de gestión territorial   de   zonas   de   rezago   de   la   Subsecretaría   de   Desarrollo   Regional   y Administrativo del Ministerio del Interior.>>

<<10) Impulsar Planes de Desarrollo integral en comunidades indígenas (habitabilidad, infraestructura, desarrollo, etc.), modificando y operativizando la Glosa 10, de ley de presupuesto de Gobiernos Regionales>>.

<<11)  Creación  de  una  Agencia  del  Agua,  que  pueda  catastrar,  planificar,  controlar  y proponer una estrategia de abordaje sistémico de uso y distribución de este recurso, que  derive  en  una  política  regional  de  desarrollo  de  recursos  hídricos  y  un  Plan Estratégico Regional de Riego>>.

<<12)  Generar  un  programa  de  fortalecimiento  de  organizaciones  y  emprendimientos mapuche  (mejoramiento  de  gestión,  productividad,  emprendimientos  asociativos)  a través de un Centro de Negocios y Desarrollo Mapuche>>.

Todo lo anterior referido a los “Pueblos Indígenas” que, por cierto no se molestan en definir y delimitar.

RECONOCIMIENTO Y PAZ  SOCIAL EN LA   ARAUCANIA                                                             


             <<Las políticas centralistas del Estado, con escasa sensibilidad frente a las particularidades de la región, han generado un sentimiento de postergación que se traduce en   creciente malestar y desconfianza. Es uno de los grandes males que se aprecian en la Araucanía>>.

<<Pese a los enormes recursos invertidos, la política de compra de tierras y su posterior traspaso a comunidades indígenas desarrollada por el gobierno central tampoco ha generado los resultados esperados, mientras que un exceso de asistencialismo, que no reconoce las características propias de la región y su cultura, ha limitado la capacidad de emprendimiento de todos y cada uno de sus habitantes>>.

<<En este contexto, la violencia se ha convertido en un argumento injustificado para agrupaciones que no respetan ni el Estado de Derecho ni los más mínimos principios de derechos humanos, como lo manifiestan centenares de víctimas que no tienen ninguna vinculación respecto a perjuicios históricos cometidos por el Estado y sus autoridades. El Estado, a su vez, no logra responder con eficacia a este creciente espiral de violencia. Tanto los órganos de Justicia como los persecutores y las fuerzas de orden y seguridad, sufren como consecuencia un severo cuestionamiento por parte de la opinión pública. De este modo, esta Comisión se hace cargo del sentir de la ciudadanía que exige a las autoridades competentes, la plena aplicación del Estado de Derecho>>. 

<<Por todo lo anterior, la Comisión considera que para revertir esta situación se requiere reconocer los errores cometidos y repararlos inspirados en la justicia>>.
 <<En primer lugar corresponde al Estado reconocer sus errores, pedir perdón  y poner en marcha políticas de corto, mediano y largo plazo para reparar a la región. En segundo lugar, al conjunto de la sociedad civil regional y a sus organizaciones por no asumir la responsabilidad frente a esta situación económica e histórico-social. Las responsabilidades son múltiples: numerosos dirigentes mapuche reconocen que, en muchos casos, quedaron atrapados por los partidos políticos en los cuales militaron, postergando las demandas de las comunidades. Lo mismo corresponde a distintos líderes de la región   que ocuparon cargos de responsabilidad política en Santiago, alineándose con políticas erradas en desmedro de intereses regionales. A los parlamentarios,   universidades,   centros   de   estudios   superiores   e   intelectuales, mapuche y   no mapuche, por no haber prestado la debida atención a los problemas regionales que hoy se manifiestan   en la pobreza, atropellos, abusos   e injusticias cometidos con la comunidad regional mapuche y no mapuche. A la diversidad de confesiones religiosas  en la región, en donde no siempre se promueven  sus creencias desde un sentido de inculturación, y respeto por su cosmovisión, rituales y prácticas religiosas>>.
Esto me parece una cantinflada sin base ni fundamentos.¿ Como han hecho tal cantidad de afirmaciones sin justificarlas? Solo me referiré a los organismos gremiales de La Araucanía, luchadores por el Estado de Derecho, permanentemente engañados por los gobernantes.
<<Tal  vez,  si  asumimos  con  humildad  nuestros  errores  y  buscamos  mecanismos que contribuyan a superarlos, lograremos la paz social en una región que merece para las futuras generaciones un porvenir distinto. La violencia –como lo demuestra la historia nacional e internacional- no es nunca el camino para conseguir resultados políticos ni imponerse a otras colectividades que no piensan, no cree y no viven del mismo modo. En este sentido, debemos insistir en el diálogo social e intercultural como  el  mejor  mecanismo  para  construir  el  futuro  que  demandan  quienes  se asentaron en este territorio interétnico. El Estado puede y debe cobijarnos   a todos sus ciudadanos. Lograrlo es un desafío que debemos enfrentar con valentía y creatividad y sobre todo con la fuerte voluntad de estrechar nuestras manos  para concretar los sueños de un mundo mejor. Generar los espacios de confianza para un diálogo franco, transversal y sin exclusiones, que permita discutir a fondo los temas que  debemos  conversar,  incluyendo  aquellos  que  derivan  de  transformaciones globales, como las derivadas del cambio climático, es parte del camino que debemos recorrer en la búsqueda de las soluciones que requiere la región>>. (¿Qué significa esta sarta de afirmaciones vagas e incoherentes?)

<<Por lo anterior y como iniciativa base, se propone que La Presidenta de la República, debiera manifestar públicamente, en representación del Estado de Chile, una petición de perdón, por las consecuencias que ha provocado este conflicto al pueblo mapuche y a todas las demás víctimas de la violencia en la región>>

Si se lee todo lo transcrito, se pueden encontrar varias propuestas rescatables, en todo caso las comisiones, las legislaciones, o cualquier proposición puede ser objeto de manipulación operativa con peligrosos objetivos, pero que haya algo rescatable, no resta validez a la acusación que hago: hay una clara e irrefutable falta de seriedad lógica, histórica y jurídica en este informe, que nos obligará a estudiar una legislación con una intencionalita que, lo único que logrará es incrementar los conflictos en La Araucanía.
La izquierda fracasada quiere imponer que la historia comenzó con el gobierno de la Concertación.

Julio Bazán A.
26 de enero, 2016