martes, 4 de noviembre de 2014

Consejo Autoconvocado



“Déja vu.”

A propósito del Consejo Autoconvocado del partido Demócrata Cristiano, me permito transcribir algunos párrafos de la carta que, con fecha de 5 de abril de 1967, le envié a Jaime Castillo Velasco, en ese entonces alto dirigente del partido y, posiblemente, su mas importante pensador,  al que yo partencia. Desde que escribí esta carta han pasado 47 años.
La carta ha sido reproducida en toda su extensión por el filósofo e historiador Dr. Víctor Farías.
Poco tiempo después dejé de pertenecer al PDC.

Julio Bazán A.
4 de noviembre, 2014.



<<El momento político actual me obliga en conciencia a revisar nuevamente la situación por la que atraviesa el país y dentre de esta situación, el momento de la Democracia Cristiana>>…
<<La primera pregunta que me surge es si somos o no somos un partido marxista.- Si deseamos o no deseamos el triunfo del marxismo en Chile.-i creemos o no creemos que nuestras alternativas y nuestros métodos y, porque no decirlo, que nuestros objetivos políticos se diferencian de los del marxismo.>>
<<A esta primera pregunta la contestación surge clara y nítida.- No somos marxistas, no deseamos el triunfo del marxismo en Chile, creemos que nuestra solución y que es la única para nuestra para nuestra situación y nuestra realidad…>>
<<Si nuestro camino es la alianza con el FRAP (Frente de Acción Popular, coalición de partidos políticos de izquierda de Chile vigente entre 1956 y 1969)  alianza que estaría condicionada al camino marxista, porque en esto no podemos ser ingenuos, la chance presidencial del partido se termina para 1970. porque no será el FRAP quien apoye a Tomic ni ninguno de los nuestros sino que tendremos que ser nosotros  quienes apoyaremos a Raúl Ampuero o Salvador Allende.->>
<<Hemos elegido un camino un camino revolucionario nuevo. Que su pone que no habrá dictadura en este país. Para poder seguir adelante necesitamos poder contar cine el país, poder pedir la colaboración del  y cuando digo colaboración del país, comprende que no solamente necesitamos la valoración del pueblo como masa, sino de todas las fuerzas económicas, sociales y políticas que dentro del país se mueven.->>
<<Frente a mí mismo estoy consciente de que deseo profundas revoluciones en mi país, pero estoy consciente también de que un país no es revolucionario por gritos, o por bombos.>>
<<La revolución se mide por redistribución de la renta nacional, por desarrollo industrial, por inversiones, por aumento de la producción agraria, por aumento de los consumos populares, por participación en el ejercicio del poder, no se mide por gritos y por permanentes críticas que representan mas los sentimientos frustrados y frustradotes de un marxismo añejo en la realidad nacional.>>
 
   


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